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26 de febrero de 2018

Rosario: viaje al interior del río Paraná

El nuevo acuario de la ciudad es una mega obra que aborda integralmente la biodiversidad del delta del río.

Un nuevo atractivo para la ciudad que “siempre estuvo cerca”. Sobre la costa norte de Rosario, llama la atención una imponente estructura de tres niveles. Es el Acuario del Paraná, que fue inaugurado el pasado 9 de febrero y es el mayor centro del país dedicado a investigar, conservar y dar a conocer la biodiversidad de uno de los ríos más caudalosos de Sudamérica.

El recorrido por el acuario incluye un parque autóctono, un centro de investigación de vanguardia y diez peceras gigantes que invitan a asomarse a la vida del río Paraná.

También hay dispositivos tecnológicos y juegos interactivos en 3D.

La obra llevó más de cinco años de trabajo, con un costo de alrededor de 200 millones de pesos. El resultado fue la puesta en marcha del Laboratorio Mixto de Biotecnología Acuática (LMBA) y las áreas específicas de investigación en planta baja, 10 grandes peceras y juegos didácticos interactivos en el primer piso, y una zona de bar con terraza en el segundo piso, desde donde se disfruta de la vista al Parque Autóctono -parte del complejo- y el río a pocos metros.

El lugar tiene como objetivo conocer y divulgar el ecosistema de uno de los deltas más grandes del mundo, un reservorio de biodiversidad que brinda alimento, refugio y sitios de reproducción a unas 240 especies de peces, de las cuales casi un centenar pueden verse en el acuario.

Además, integra en una misma propuesta el desarrollo turístico, científico, educativo y social, ya que desde el inicio se trabajó junto a pescadores artesanales que aportaron sus conocimientos y hoy cuentan con un muelle en el predio, integrándose a un trabajo colaborativo.

Vale agregar, tal como señaló el gobernador santafesino Miguel Lifschitz al inaugurar la obra, que el acuario “será muy importante en la conservación del ecosistema y de las especies, porque todo el conocimiento que aquí se produce se va a volcar en normativas y recomendaciones para todos aquellos que conviven con el río, con las islas y con todo el sistema de humedales”.

Visitas guiadas

El ingreso es únicamente con visitas guiadas para grupos de hasta 25 personas. Las visitas, que duran unas dos horas, comienzan en el Parque Autóctono y pasan luego por el Laboratorio -el más grande del país especializado en peces de agua dulce y que cuenta con equipamiento de última generación-, donde trabajan investigadores de la Universidad Nacional de Rosario y del Conicet. También hay salas dedicadas a la reproducción controlada de algunas especies.

En el primer piso está la Sala de Acuarios, el principal atractivo del complejo, que alberga casi un centenar de especies en 10 peceras gigantes, entre las que se destacan dos tubos cilíndricos con algunos de los peces más grandes. Cada una de las peceras representa un ambiente diferente: laguna, arroyo, bañado, madrejón, canal, etc. En total se pueden observar más de 90 especies, como dientudos, pacúes, sábalos, dorados, pejerreyes, armados, sietecolores o trompudos.

En esta sala también hay distintos dispositivos tecnológicos y juegos interactivos en 3D, que transforman la visita en una nueva experiencia sensorial y aportan mucha información con imágenes, videos y detalles sobre la vida en el delta.

Horarios y tarifas

El acuario abre de martes a viernes de 8.30 a 12.30 y de 15 a 19, y los sábados, domingos y feriados, de 9.30 a 13.30 y de 16 a 20 (cierra los lunes).

La entrada general cuesta $ 30, aunque es de $ 10 para menores (5 a 12 años), estudiantes y jubilados, y gratis para menores de 5 años y personas con discapacidad. Los turnos del domingo a la mañana (de 10 a 14) son gratis, y las entradas se entregan desde las 9.30, por orden de llegada y hasta cubrir la capacidad (250 visitantes).